¿Cómo comenzó el eCommerce y hacia dónde se dirige?

Las compras online están integradas a nuestra rutina, pero deslizarse por una pantalla para seleccionar productos y comprarlos en pocos pasos, no siempre ha sido algo tan sencillo. 

¿Cuántas veces has comprado un producto online en los últimos meses? Seguro bastantes, o al menos, con mayor frecuencia que antes de la pandemia. Esta tendencia al aumento del consumo a través de tiendas online se ve respaldada por numerosos estudios que confirman que las ventas de comercio electrónico se han disparado en el último tiempo. 

Ha aumentado el consumo de elementos esenciales, pero también de otros que no lo son tanto. Sabemos cuánto afecta el estrés de la pandemia y cómo cambian los hábitos de consumo, propiciando las compras impulsivas y el acaparamiento de productos. 

Aunque las compras en línea existen hace décadas, su gran popularidad es un fenómeno reciente. Amazon se fundó a mediados de los 90, pero en 2010 las compras online solo representaban un 6% del total de ventas minoristas en Estados Unidos. 

¿Y ahora? 

Las compras online en Reino Unido se dispararon desde un 3% del total en 2006 hasta un 19% en 2020. En abril, como consecuencia de la pandemia, esta cifra alcanzó el 30%. En Estados Unidos, por otro lado, las ventas minoristas sin tienda física, crecieron un 31% en mayo de 2020 con respecto al mismo mes del año anterior. 

Esta misma tendencia se avecina en los mercados emergentes, que tendrán alrededor de 3.000 millones de usuarios en internet en 2022. Esto representa tres veces el número de usuarios de los países desarrollados, de acuerdo a la consultora Consulting Group. 

En China, las ventas por internet ya suponen una quinta parte del total, superando a Reino Unido, Estados Unidos, Alemania y Francia. 

Antes del COVID-19, depender de internet para realizar compras no estaba tan integrado a nuestras vidas diarias. Incluso hace unos años, las compras en línea solo eran utilizadas, por ejemplo, para comprar productos que eran difíciles de conseguir en tiendas físicas locales. 

¿Dónde comenzó todo? 

En 1984, en Inglaterra, Jane Snowball utilizó un control remoto para realizar una compra a través de su Tv, utilizando un sistema llamado Videotex. Dicho sistema fue inventado por Michael Aldrich. Lo que Aldrich hizo fue conectar la televisión de Jane y la convirtió en una computadora. Entonces, ella generó una lista de compras en la pantalla de su televisor y su pedido se comunicó por teléfono a su supermercado local, permitiéndole recibir los productos en su domicilio. 

En ese entonces, ninguno de los dos imaginaron que aquel experimento sería el comienzo de una industria que actualmente mueve US$186.000 millones en Reino Unido. 

Después de ese servicio, la mayor innovación en el comercio electrónico ocurrió en 1994, cuando Daniel M. Kohn a sus 21 años creó un mercado online llamado NetMarket. El invento se catalogó como una “nueva empresa equivalente a un centro comercial en el ciberespacio” y produjo la primera transacción digital segura: un disco de Sting. 

El año 1994 fue clave para el comercio electrónico: Amazon, que en ese momento vendía libros fue lanzado. Meses después, en 1995, fue el turno de eBay. Rakuten, el sitio de comercio electrónico más grande de Japón apareció en 1997, y Alibaba, de origen chino nació en 1999. 

El gran impulso 

El punto real de inflexión para el comercio online podría situarse en 2017. De acuerdo al Centro de Investigaciones Pew, 8 de cada 10 estadounidenses usaron su computadora o teléfono celular para comprar algo ese año. En este proceso ayudó la propagación de los Smartphones, que alcanzó al 80% de la población en ese año. 

El 2020 no solo cambió la importancia del comercio online, sino que también aceleró significativamente su crecimiento. Entre marzo y abril del 2020, las ventas de eCommerce aumentaron un 49% en Estados Unidos, lideradas por un crecimiento del 110% de las ventas diarias de supermercados por internet. 

¿Llegó para quedarse? 

El panorama del comercio electrónico ha cambiado. Pero a pesar del futuro alentador del comercio electrónico, los consumidores también están cuidando sus ingresos por la incertidumbre que genera la pandemia. La pregunta es si el nivel de compras online se mantendrá, crecerá o disminuirá una vez que las personas puedan volver a comprar con libertad en las calles y tiendas físicas. 

Pero según expertos, es muy probable que también aumente la presencia de tiendas híbridas. Por ejemplo, como Amazon, que además de sus ventas online promueve escaparates físicos como Amazon Go. Este servicio sólo opera en pocas ciudades estadounidenses por el momento.

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