¿Conoces las fortalezas y debilidades de tu marca?

Entre los puntos claves para conectar con nuestros clientes, se encuentra desarrollar relaciones estrechas con nuestro público objetivo, que se transformen en duraderas y rentables. Para poder lograr esto, es necesario que tengamos claras cuáles son nuestras fortalezas y debilidades.

Lo primero que debemos conocer, son los atributos que queremos asociar a nuestra marca. Es necesario que tengamos en cuenta que estos atributos deben ser realmente relevantes para nuestro público objetivo: de nada sirve que destaquemos cualidades que a nuestro target no le resultan relevantes. A partir de esto, se construye la oferta de la marca, considerando al producto, la presentación de servicios y el precio.

Luego formulá tus objetivos, para describir que se desea conseguir, en un determinado momento y espacio. Recordá que deben estar  supeditados a los objetivos corporativos globales.

Da reconocimiento a tus clientes

Utilizar etiquetas no siempre es negativo. Si las utilizas para hacer referencia a la exclusividad o como indicativo de que tus consumidores forman parte de una comunidad, su sentido de pertenencia será mayor con tu marca.

Esto se debe a que el cerebro busca un sentido de consistencia, pues al considerarnos parte de un grupo, más si es de nuestro interés, nos volvemos más receptivos a sus mensajes.

Algo que suelen utilizar las marcas para reforzar esto, es la creación de un plan gold, platinum o vip, para generar fidelización de sus clientes.

¿Cómo saber que esta estrategia funciona?

  • Conocer y beneficiarse de la omnipresencia de la tecnología: esta ayuda a cambiar comportamientos de las personas para vivir nuevas experiencias.
  • Análisis de la data y qué hacer con ella: el tener información no quiere decir que debes utilizar toda. Debes seleccionar la información más importante para convertirla en una experiencia y predecir las nuevas tendencias.
  • Manejo de la percepción e influenciado de los mensajes que envían los consumidores: recuerda que una marca no es lo que dice ser, si el consumidor no lo dice.

Por último, se logra un acercamiento con los consumidores, para generar conexión emocional, al cautivarlos y así se generara su lealtad. Recordemos que al crear un lazo emocional entre el vendedor-cliente siempre será más beneficioso que una transacción superficial. Y es en este vínculo que creamos donde debemos tener presentes nuestras fortalezas para aprovecharlas, y nuestras debilidades para superarlas. 

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